Páginas

23 octubre 2012

De quien tiene un supporter, tiene un tesoro, episodio piloto

Mira, hay quien diría que la gente que corre maratones y esas cosas es bla...bla,bla,...bla,bla bla, pero lo que yo pienso es que todo eso son paparruchas. 
La gente que corre maratones es porque un día estuvo haciendo de supporter de alguien que corría maratones, y después de ese día, empezó a trazar un plan para librarse de la honorable tarea de animar al cabestro/a que, a su vez, anteriormente estuvo animando a otro y después de ese otro día dijo ‘a mi ya no me pillas más, literalmente, el año que viene yo voy con los de dentro que, por lo menos se saben el camino, hombre ya!!

Porque hacer de animador es un puto infierno, te lo digo.

Al principio te hace hasta ilusión que te nombren supporter oficial. Y hasta se te pone la gallina de piel cuando te encasquetan una bandera (cada cual una bandera de lo que le ponga la gallina de piel) del tamaño de una piscina olímpica mientras te convencen ‘toma, esto guárdalo en tu maleta que es tu herramienta de trabajo, yo llevo lo mio’. Y con ‘lo mío’ se refiere a las zapatillas, el cortafuegos(o vientos, no se muy bien),las mallas, cortas, largas, a media pierna, calcetines, camiseta antitranspirante de tirantes, de manga larga, de manga corta, de manga de farolillo, palabra de honor, pantaloncicos cortos (solo unos, alucinante) crema para las tetillas, para las axilas, las ingles, para el masaje de después (¿perrrrdonaaaaa?),tiritas, gps, polar, mp3, pilas (¿quién sigue teniendo un mp3 con pilas? pos los hay), reloj de los chinos porque todo lo anterior no funciona...(aquí es cuando se me empieza a levantar la ceja a mi por primera, pero me tengo que morder la lengua y simplemente rezar porque pronto se me diga ‘podrías pensar antes lo que te vas a poner’)...pos eso, que coges la bandera y la guardas aprisionada donde puedas, intentando no pensar en nada más que en el momento que entregues la telita a tu liebre para que entre en la meta hinchado de orgullo y satisfacción en cualquier posición de entre 45.000 participantes....esto es importante, pero tú no lo pienses todavía, ya llegará.

Qué digo yo que más orgullo y satisfacción debe de dar entrar en la meta habiendo portado la bandera desde el principio, pero yo no entiendo y además debe molestar, el km 39 es el idóneo para ataviarse para la entrada en meta, caiga donde caiga, que parece eso el probador de Zara en rebajas.....

El papel de supporter oficial empieza a atragantarsete un poco justo el día antes de la carrera. Es el momento de recoger el dorsal en la feria del corredor. La feria del corredor está siempre a tomar por culo de la ciudad donde se corra, en un polígono industrial o una linde con la ciudad más cercana. Creo que eso está escrito en las bases de la organización de este tipo de pruebas. Cogen un mapa y ven los límites de la ciudad y, por ponerte un ejemplo,cuando Chicago pasa de llamarse Chicago a llamarse Nueva York, ahí va la feria del corredor. 

Y hay que ir a por el dorsal, no te lo mandan por mail ni nada...por mail sólo te mandan las instrucciones para llegar a la feria del corredor, no conocen la impresora.
Ir andando a la feria del corredor debería estar prohibido también por las bases del certamen, pero hasta que aclaren este punto, puede que te toque, como supporter oficial, hacer esta travesía disfrazada de ‘paseo pa que se baje la pizza’, sin quejas, no por nada, por no perder fuerzas tú, porque la liebre, por lo visto, ya sabe que ‘solo cuentan los 42 km de mañana’. Ya lo sabe, y se la sopla, la liebre piensa que lo estan vigilando...

En la feria del corredor te vienes un poco abajo si no llevas la lección aprendida. Primero te da subidón, por la fiesta que tienen allí montada. 





Enseguida te das cuenta de que el dorsal es lo de menos....lo de más son los regalos que les dan a los corredores en la feria del corredor junto con el chip para las zapatillas. Y note se que el nombre está muy bien puesto, los regalos molones son para el corredor, que para eso es su feria. Los ánimos, vítores y sonrisas, son para los corredores y cuando alguien se equivoca y te dice desde su maravilloso stand de luz y color ‘Oh, mucha suerte mañana, toma una barrita energética de muestra’ y tu contestas ‘no, yo soy supporter’, ves en su cara una especie de pena/asombro/desprecio/condescendencia a la vez que retrotrae la mano con la barrita para dársela a un corredor verdadero, te entran unas ganas de destrozarle el chiringuito y zamparte todas las barritas que te cagas.
Para los corredores hay barritas, camisetas, pantalones, zapatillas,bolsas molonas de ONG’s, patatas de bolsa de quinoa, pegatinas con leyendas super molonas del palo de ‘soy la puta máquina’, y miles de cosas más.


Para los animadores hay  campanillas y unas cosas de plástico que si las inflas tienen forma de tronco mediano y que sirven para aporrearlas entre ellas mismas o en la cabeza de quien encuentres más bajito que tú (en mi caso, sólo para lo primero), y así animas. Y no, no tienen nada más que de un color, les importa una mierda como vayas vestida a tu misión de supporter.

Por esto te digo que empiezas al día siguiente ‘la misión’ un poco tocada, así que, lo mejor, es tener bien claros los tiempos, las calles y no olvidarte la bandera (las mierdas de plástico yo no me las llevaría, pero bueno, todo depende de si a ti te van bien con la ropa).


Levantarse por la mañana con todo claro, ver en la tele la salida del maratón, acto seguido bajar a hacerte un cafecico con leche y un piti a la puerta de tu hotel, en pijama, y encontrarte con que está pasando un río de corredores por la bendita puerta......eso es una experiencia religiosa. 
No por el pijama, que a mi me da igual ir vestida como el 80% de la población estadounidense, no, por la sopresa. ¿Han cambiado el recorrido de la cosa esta o es que yo no prestaba atención ninguna de las 15000 veces que se me explicaba? Tuvo que ser lo primero. Pero eso ya daba igual, el hecho era que o me ponía un petardo en el culo o no llegaba al km 23.

Sube, ducha, bandera, foto mental de las calles de Chicago y.....a correr!!! Puerta del hotel....¿cómo cruzas la calle cuando por ella está pasando un maratón de 45.000 personas y la calle sin cerrar más cercana viene a estar en la feria del corredor?. No puedes perder tiempo, porque el km 23 está lejos, y tu no llegas, y te nervioseas, tienes que cruzar con una bandera a modo de capa, y tienes que hacerlo y fin. 
Pues eso....a correr!!! trazas una linea en diagonal mentalmente en la calle, te lías la bandera a la cabeza y corres....en diagonal, sin chocarte, no hay tiempo para pedir perdón, tienes una misión, qué se las apañen los supportes de estos correcaminos!! Lo siento, pero a veces uno está predestinado a algo más grande que los intereses individuales de algunos entes sudorosos....

Una vez en el otro lado, sólo el instinto me guiaba, porque la foto mental de las calles de Chicago se me debió caer al cruzar. Pero, así para que te hagas una idea...¿sabes dónde cae el km 23 desde el 8? Bien, la resta también la se hacer yo. Ahora serpentea. ¿Aumenta? Sep. ¿Cuánto? directamente proporcional al grado de perdimiento que lleves. Puedes incluso querer morir cuando encuentras de nuevo el recorrido y decides hacer un descanso antes de sacar el plano. Café para llevar (que no soy tan pachorra), piti, bandera desplegada sobre mi espalda, y plano. Y van los malditos corredores y van al revés de como debieran...osea que, o los que van con una señal de 4,15h van los primeros o yo he ido al revés. Cágate lorito, y llora y muere....o vete a dormir, como yo voy a hacer en este momento, que el correr cansa mucho, y recordarlo, también.

Solo te digo que si dudabas de si llegaría al km 23, ahora mismo te borro del facebook (mándame un whatsapp para recordarmelo), pero ahí, el cabrón de mi liebre no quiso coger la bandera, como puedes observar...


to be continued...or not!!
A.S.P.