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19 julio 2012

De cuando constatas lo importante que es la equipación en según que JJOO...


Mira, en este momento me estaba dedicando a un juego super divertido, a la par que esperanzador porque me hace sentir viva y con inquietudes, y eso me hace mucha falta. Me ha entrado el arrebato de contarte lo, por si quieres vibrar tu también. Te cuento. Tengo dos pestañas abiertas en el navegador, una es una foto de Gryllotalpa gryllotalpa y la otra es la foto de la equipación del grupo olímpico español, y digo 'grupo', porque yo no se si van a Londres 2012 como equipo o a actuar en Cani Sound 2012, de teloneros de Camela. Aunque te parezca mentira, el centro del juego es la segunda pestaña. Es como la pipa rusa, básicamente un pasatiempo con dolor. Yo me pregunto a menudo de dónde me vendrá a mi esta querencia autodestructiva que me gasto cuando se trata de pasar el rato tranquilamente. Me respondo con ‘es el momento de un piti mientras pienso en pegarle fuego a las cortinas de los cojones’…destructivo total (con y sin auto) …no me dará por correr, no.

La movida es la siguiente: yo cierro los ojos, una vez he situado el puntero del ratón en la pestaña de la foto de los manolos olímpicos (he elegido una con maniquíes, porque, aunque ya hay deportistas resignados que se han colgado y etiquetado, con dos cojones, en las redes sociales con dicho disfraz, he preferido no personalizar subconscientemente y tomarle manía a la gimnasia rítmica, que me quedo sin siestas en Agosto) . Pues eso, le pincho, la miro y empieza el despiporre.
Se juega a  imaginar a personas que me caen mal ataviadas con semejante atuendo, así, paseando super dignas y con su cara de haba ante miles de personas y otros tantos medios, en la apertura de los JJOO, al lado de los diablos italianos vistiendo de Prada. Saludo por aquí, saludo por allá, y toda la grada atónita....'Ha llegado Jaime Lannister multiplicado por 300'.... De verdad que me descojono tanto que se me olvida que la cortina del salón esta hipertorcida y se me pasan las ganas de incenciarlas momentáneamente. Y digo momentáneamente porque justo ahí ya se han apoderado de mis pensamientos las cortinas torcidas, porque pienso, 'qué bien, comó de riso y qué feliz soy, no me importan una mierda la cortinas....cortinas...inas...dobladas....' y entonces me sube un calor por el estómago y un tensamiento de mandíbula que nubla toda mi mente y es cuando me imagino a mi misma con el atuendo de payaso ese, desfilando por el foro, sin un sitio donde esconderme, y entro en una barrena superpeligrosa y es cuando tengo que ser super rápididissisisisma en pinchar la otra pestaña de la pantalla para que aparezca cuanto antes Gryllotalpa gryllotalpa y ¡¡sólo pueda gritar!! 'aaaaaaaaaaaaGGGGGGHHH que asco de bichoooooooo!!' y toda mi mente se resetea mientras cierro  corriendo el ordenador y me pica todo, todo, todo y se me erizan los pelos de la espalda y ya parezco un Críter con la mente reseteada y feliz….tomo aire y puedo volver a empezar...unos 10 minutos calculo que puedes pasar con cada bucle en la actividad, tan divimamente. Unos hacen yoga y a mi  no me dará por correr...no.

Es que ya me gustaría a mi  que me diera por correr, porque soy plenamente consciente de las gilipolleces en las que se me va la vida, la juventud y la poca elasticidad que me queda. Pero es que no he tenido buenas experiencias, y, ya sabes tú, que alma de mártir no mora en mis adentros.
Una vez salí a correr, y casi no vuelvo. Alicante, 1997, debía ser. A mi migo Julián le dio por pensar que nos estábamos oxidando con tanto botellón y mala vida en el piso de estudiantes y que no iba a ser suficiente con embadurnarnos los brazos de crema hidratante mientras veíamos Crónicas Marcianas para contrarestar el efecto. Yo ahora lo miro desde la distancia temporal, y tampoco le veo mucho fuste, aunque en el momento me parecía suficiente terapia preventiva. La cuestión es que como para mi su palabra era Ley, sólo me preocupé de tener algo de ropa adecuada a la actividad que se le ocurriese, rezando por que ésta fuera salir hasta las 10am en vez de hasta las 7am. Pos no fue esa. ‘Damarín, vamos a salir a correr’ ‘ahora?’ ‘no, ahora vamos a merendar, que hace mucho sol, más tarde….vamos a Mercadona a aprovisionarnos de merienda energética y de paso calentamos’. A punto estuvimos de bajarnos los 17 pisos hasta la calle por las escaleras, por el rollo de ‘calentar’, pero por suerte, también hacía mucho calor en el rellano, ascensor mien. 'Aprovisionamiento de merienda energética y calentar'….así que, dando saltitos como canguretes llegamos a la sección de helados de Mercapeich y nos agenciamos un cubilete de litro de Hacendado, StrawberryCheeseCake, para ser más exactos, por lo bien que nos estábamos portando y como recompensa energética a futuro, total, lo íbamos a quemar más tarde…
Pues eso, fina me puse a StrawberryCheeseCake. Para cuando hubo bajado el sol, yo ya tenía la última cucharada en la boca y las Converse puestas (porque salir a correr con las Dr. Marteen’s no me pareció operativo, y ese era casi todo el calzado que yo tenía en aquel tiempo…quién lo diría, pero ese es otro tema). Y a la calle!! Qué sensación oyes!! Qué ritmo!! Cuántos coches!! Y qué de personas a sortear!! Trote, trote, trote…Plaza de toros…Calderón…trote, trote…panza p’arriba!! Panza p’abajo!! . Yo no recuerdo si el Julio me iba hablando o iba callao o iba persiguiendo al mismísimo Said Aouita, porque para cuando habíamos pasado la Cueva del Irlandés, a mi las lágrimas ya me habían nublado la vista. Sólo pensaba en mirar al frente y ver el Mercao de Abastos, sólo eso…’tengo que llegar al Mercao, por mis muelas!’. Pero el mercao estaba taaaaan lejos, y mi panza daba taaaaaantos botes….Efectivamente, lo que estás pensando. Al pasar raudos y veloces por la puerta de Clan Cabaret noté mi primer retortijón,pero hice caso omiso…a la altura del Hendrix, mis piernas iban solas y mi cabeza iba montada en un Núvol Màgic, ordenándole a mi cuerpo luchar en pos de la dignidad y en contra de las ganas irrefrenables de vomitar. Todavía no se cómo llegué a Alfonso el Sabio, pero una vez allí me paré en seco. Me temblaba todo el cuerpo, pero no se como conseguí articular un sonido gutural que, gracias a los años de convivencia, Julian entendió como ‘Oh, estoy perfectamente, pero no quiero matarme el primer día, sigue tu, y yo me vuelvo tranquilamente a casita,lalaralarita!!’. 
Y él siguió hacia los confines de la Tierra mientra yo me daba la vuelta con la cara desencajada esperando 5 o 6 segundos hasta que estuve segura de que no me iba a pillar tirandome en los escalones del mercao, implorando a la madre naturaleza que me arrancase el alma o por lo menos que sacase de mi el malditostrawberrycheescake con decoro o sin él….8 de la tarde, agonizando en las escaleras del mercao, donde todo el mundo queda para salir, y yo que no sabía ni cómo volver a casa, si es que acaso tenía una.
En este momento haré un inciso para que te hagas una idea de las distancias, porque, aunque creas que las sabes (pa eso te he puesto las referencias como garitos), nunca está de más la precisión suiza que te da Google Maps:
 Por si acaso no te funciona el zoom, te resumo:
Casa-Cueva del Irlandés: 200m
Cueva del Irlandes-ClanCabaret: 100m
Clan Cabaret-Hendrix: 200m
Hendrix-Mercao (Alfonso el Sabio): 200m
Alfonso el Sabio en adelante (confines de la Tierra): inexplorado conscientemente.

En fin, llegué a casa. Me crucé con Carmina (la habitante del piso más racional, que paso de nuestro rollo repollo cuando le comentamos el plan) en mi camino hacia el baño. Me encerré y creo que allí pasé décadas…supongo que los exámenes de la carrera me los pasarían por debajo de la puerta, porque no recuerdo haber salido hasta 1999.

Y esa fue mi experiencia con el running y por eso veo muy difícil que a mi me vuelva a dar por correr… y por nadar, tampoco…voy a escatimar los detalles de ésta aventura, pero sólo te digo que , cuando hubo desaparecido el recuerdo de mi maratón alicantino, Julián me llevó a nadar a la universidad…si, mejor que escatime los detalles, sobre todo el de el gorro de silicona que me hicieron poner nada más entrar en el recinto…a ver si tenemos otro rato y te cuento para que de descojones a gusto.

Algunos dicen que la culpa de todo la tuvo el StrawberryCheeseCake, pero yo creo que la Yoko Ono de todo este asunto fue la falta de equipación adecuada....por esto, ahora procuro realizar todas mis actividades indoor (las outdoor, las empezaré en septiembre) que requieran algo de movimiento y reflejos (como el juego desestresante de esta tarde), ataviada como mandan los cánones...y desde aquí imploro a los dioses de Olimpo que se tapen los ojos cuando pasen nuestros atletas por la Villa Olímpica vestidos de Coyote Dax, por favor, que han estado entrenando años, sean misericordiosos....

A.S.P.

6 comentarios:

  1. seeeep, no se por que se ha quedao una parte subrayada en blanco...

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  2. Jajaja, se lo he leído en voz alta a mi media naranja.

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  3. mieeeeen!!! jajajajaja, yo le hago leerlo en voz alta a la mia!!

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  4. jajaja!! el juego es super diver no? Yo no tengo cortinas q quemar pero seguro q algo se me ocurre!! El gryllotalpa, creo que el sábado soñe con el!! La carrera con Julián no tiene desperdicio...

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  5. Querida prima:
    Gracias por meterme en el cerebro la bonita idea de quemar mis cortinas, o en su defecto al cortinero que las puso mal. Con respecto a la choni-equipación sobra cualquier comentario, después de lo del Chiquilicuatre es la peor representación española que tengamos... si a mi me dieran mando.....

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  6. creo que, si nos unimos todos, podemos acabar con los cortineros listillos y saca cuartos, yo me indigno muy fácilmente, sólo me falta la tienda de campaña. Y si, veo que esto de cutrerio está convirtiendo en una costumbre, y no lo vería del todo mal, si por lo menos sacaramos pasta, como Toni Genil!!!

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