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17 junio 2012

De cuando no sabes cuando, pero un día la encontrarás estando bien despierta....


Mira, yo es que buena paciente, pues no soy. Tengo otras cosas, como mover el pápado inferior de cualquiera de mis dos ojos, a voluntad. Aunque eso parece no importarle a mucha gente. Creo que ya te lo he mostrado varias veces. Y otras cosas también domino, aunque entre ellas no se encuentre el ser buena paciente. Parece que todo el mundo está de acuerdo en calificarme de impaciente o y para una cosa en la que parece estar todo el mundo de acuerdo, pues yo no voy a ser la voz discordante. 
O si, porque mira, al final tenía yo razón, o no?... lo bien que estoy en casa con mis puntos y mis cosicas, paquí y pallá, despacito, despacito, te lo prome, que ahora mismo me recuerdo muchisisismo a mi abuela, que es una personica idéntica a mi, con 50 años más y 13 quilos menos, que también anda encorvada cuando alguien la mira….de hecho, tengo unas ganas de decir en todo momento ‘tendrá el señor poder?! Tendrá el señor poder?!’ que es su lema…

En flins, que yo aquí estoy mucho mejor que en la suite esta del hospital, que por mucha suite que fuera, ni tenía minibar, ni caja fuerte, ni secador. Ni servicio de habitaciones….tenía servicio de vias intravenosas, eso si. Pero nefasto. Ahí fue cuando ya tuve claro que no pensaba ponerle un buen comentario al complejo en el Trip Advisor. 6 veces me pincharon para tratar de ponerme una via. Con dolor, te lo aseguro, pero claro, es que una no puede quejarse de que así de primeras, por si la llaman ‘mala paciente’. ‘Es que se te rompen las venas’…. ‘perdona, no se me rompen las venas, me las estás rompiendo tú, junto con mis ganas de vivir’. A la quinta vez ya le dije algo a la enfermera del palo ‘bueno…no hay quinto malo, eh? Mira a ver si lo que necesitas es una escopeta! No esperes pañuelos blancos por mi parte si alguna vez lo consigues, tenlo claro’.  Pero si, hubo quinto malo y una sexta intentona, antes de la cual, decidí dejar aparcado momentáneamente mi dolor y mi cabreo para ayudarla un poco… ‘verás, mi corazón está aquí, y por ahí, seguro que pasa sangre y algún sentimiento, por qué no vamos a tiro hecho y me la clavas ahí? Yo he visto que eso se puede hacer en Pulp Fiction’. Pos no, llamó a una segunda enfermera, la cual vino, vio y venció a la primera y me dejó con esa sensación de ‘aquí SÍ experimentan con animales, y yo he venido a ser una comadreja de 1,60 más’.
Y desde ese momento, nada fue a mejor….sin comer desde las 22.00h del día anterior, y en esas se me planta en la habitación el anestesista, para preguntarme qué había desayunado….. ‘Aire y medio vaso de agua’… ‘Cómo? Pero si podías comer hasta 6 horas antes de la operación….’ ‘ah, pues mira, ni me atreví a cuestionarselo a la pava de admisiones, por el tema de no empezar a ser mala paciente ya a las 7 de la mañana…además estoy seca, porque tampoco he bebido agua más, y mira que a mi me da un miedo terrible la deshidratación desde que vi aquel documental de la vida en la Tierra sin agua, y bla, bla, bla…’ ‘Uins, pues ya no puedes, porque los líquidos claros se pueden beber hasta 2 horas antes, y para tu operación falta 1 hora y 45 min’… y allí me dejó, con la sensación de comadreja-cobaya que ha llegado a comprar entradas para Suede, 5 minutos después de que se acabasen….muy guay, te lo prome. Sin llorar, pa que nadie pudiera decirme que era mala paciente…y mira que yo lloro muy fácilmente…lloro cada vez que vuelo con Ryanair, no se porqué, pero se apodera de mi la congoja y no puedo evitarlo…

De camino al quirófano me encontré con la congoja y ya me la soplaba lo que pensasen de mi los transeúntes intrahospitalarios que se cruzaban en mi camino ‘mira, por allí va la mala paciente’ ‘oh, que mala paciente es!!’ ‘yo no se como pueden operar a alguien tan mal paciente…’ y así. Desconsiderados transeúntes intrahospitalarios.
 El desconsuelo me llegó porque se acercaba la hora de la anestesia, y eso, mira tu lo que te digo, es muy superior a mi. Me jode reconocer que haya cosas superirores a mi, pero es que la anstesia general es una de mis archienemigas, desde la última vez que anestesiaron generalmente para recostruirme  la cadera y varias cosas más y después me desperté en el infierno en la tierra…El país donde quieres hablar y no puedes. Miedo le tengo desde entonces.

 Más o menos, todo fue igual que la anterior vez, así que no tuve razones para parar de llorar.

Primero te duermen en el quirofano ese tan verde y tan aséptico, donde entras en bolas y con un frío de pelotas, mientras alguien te dice ‘ya verás, esto es como tomarse un gin&tonic’ aunque  tú estás viendo claramente que nadie tiene intención de preparar las fichas del poker ni nada…y antes de poder decir ‘conste que el color vale más que la escalera, que después no quiero problemas’ ya te has quedao tiesa. A partir de aquí, es el infierno.

Primero oyes susurros lejanos que poco a poco se convierten en voces a la oreja. Ahí piensas ‘por favor, no me mastiques el chicle en la oreja, que me da mucha grima’, pero no puedes vocalizarlo, con lo que empieza a apoderarse de ti un agobio que no sabes ni por donde te pega el viento. Empiezas a ser consciente de tu cuerpo entumecido y de que estás temblando a sacudidas sin control, aunque sigues sin poder abrir los ojos. El agobio se mezcla con la mala hostia cuando oyes algo del palo ‘A ver niña, como no te calmes no vamos a avanzar nunca’…..O_O…-_-…O_O…-_-…..ahí ya abres los ojos para quedarte con la cara de a quien le tienes que ensartar la katana cuando puedas levantarte.
Después de unos minutos sin dejar de temblar, tratando de mantener los ojos abiertos y moviendo la boca para facilitar la salida a tus palabras, consigues que te salgo algo como ‘aaaaggggfff, fang, faggg, grrrassdjddddd, ggggiiiiiiooooo, giiiiioooooo’ y rezas porque la de enfrente haya entendido algo como ‘te odio tanto o más que a las acelgas, sobre todo porque vas vestida de una, lo que te quiero decir es que me duele todo y tengo mucho frío’…pero no, y ella tiene a bien decirte con los ojos como platos ‘Si no me dices lo que te pasa no podemos ayudarte, así que te voy a dejar aquí hasta que quieras hablar, porque tengo más pacientes’. Entonces es cuando piensas donde podrías encontrar una katana a buen precio, y en que parte del cuerpo vas a tatuarte ‘Kill the Acelga’…Sip, uno nunca sabe cuando va a cambiar el sentido de su vida.

Piensas que todo acabará cuando llegues a la habitación y te traigan tus espaguetis carbonara… y ya mandas tus propósitos de buena paciente a tomar por culo cuando te llega el médico a decirte que lo próximo que comerás serán unas galletas en el desayuno del día siguiente, y que si ves el final del túnel, pegues un sorbito de agua pequeño…pero sólo si ves el tunel, la luz y a San Pedro. Pues claro, una cosa es es buena paciente y otra muy distinta es ser el Chico de Oro, o el Dalai Lama. Yo si no como me pongo muy potrosa, es lo que hay.

Entonces tu único objetivo es el alta hospitalaria. Y, a mi que no me vengan con cuentos, pero cada cual hace lo que cree que es mejor, en pos de tal fin. Algunos sonríen un montón cada vez que les visita el médico, otros se hacen los dormidos, otros se comen todo el puré aún a riesgo de morir intoxicados, pero con su alta. A mi, si me traen el puré acompañado con un yogur de macedonia, pues me están abocando a la táctica 2: el mega enfado.
Y así he llegado hasta mi sofá…mediante el enfado supino y la huelga de hambre. Camino reprochable? Sip, pero efectivo, con lo cual, tengo los oidos cerrados a las críticas, no te canses.

Aquí soy feliz, aunque pienso volver al hospital cuando haya recuperado del todo mi movilidad Ninja. Por dos cosas. Una, para que me quiten las grapas estas diseminadas por la barriga que me han puesto con un criterio más que reprochable, o cuestionable, como mínimo, a no ser por que el cirujano haya querido hacer un ‘une los puntos’ y ahora vaya a tatuarme los números en cada puntito, aprovechando las 37 marquitas que tengo de mi anterior operación. La segunda cosa es para que me expliquen porqué cojones peso 2 quilos más que cuando entré en su hospital, si lo único que han tenido a bien darme de comer han sido unas galletas pulgosas…porque yo fui a que me quitasen un mioma, no a que me metiesen dos cartones de leche….no creo que encuentren mi firma en dicho consentimiento.

Pues eso, en esas estamos…ya te iré informando de mis progresos andarines. Y bueno, decirte que no tengas miedo de la anestesia tú, eh?? Que hay gente a la que le sienta genial…o eso dicen….a mi es que las drogas nunca me han sentado nada bien, así que yo te recomendaría que no probases ninguna. Enganchate a la vida y come algo antes de entrar en un hospital.





A.S.P.

2 comentarios:

  1. Te adjunto un dato para que seas conocedora:

    CELADOR: ¿Qué va a ser menisco o ligamento?
    BUENA PACIENTE: .... mmmm no... son tetas, son tetas....

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  2. jajajajaja, ahí es cuando yo me levanto de la camilla, me quito la via a mordiscos y me piro a todo lo que den mis pies del 37 sin importarme que mi tarjeta de despedida sea mi culo al aire!!

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